La función política del “derecho a la libre expresión” es la de proteger a quienes disienten y a las minorías impopulares de toda supresión violenta, no la de garantizarles el apoyo, las ventajas y las recompensas de una popularidad que no ganaron.
La función política del “derecho a la libre expresión” es la de proteger a quienes disienten y a las minorías impopulares de toda supresión violenta, no la de garantizarles el apoyo, las ventajas y las recompensas de una popularidad que no ganaron.